La muerte de un niño de 14 años en Antofagasta, tras rendir la prueba, reabrió la discusión en torno a las competencias que mide el test.
De los casi 25 mil estudiantes de octavo básico que debían rendir el Simce 2012 de Educación Física, cerca de tres mil, es decir, el 14% de la muestra, no superaron el Test de Cafra, prueba que determina qué niño está en condiciones físicas de rendir las pruebas de mayor exigencia del Simce de Educación Física que se toma anualmente.
Esta medición de carácter muestral se aplicó por primera vez en 2010 y este año se estaba aplicando a nivel nacional a más de 700 establecimientos educacionales. Sin embargo, la segunda parte del Simce de Educación Física fue suspendida por duelo, luego de que un escolar de 14 años, del Colegio Inglés San José de Antofagasta, falleciera ayer, debido a un paro cardiorrespiratorio, minutos después de rendir la prueba.
La suspensión se revocó ayer, cuando la ministra de Educación, Carolina Schmidt, anunció que hoy se retomará el examen en todo el país, salvo en Antofagasta.
Sebastián Izquierdo, secretario ejecutivo de la Agencia de Calidad, señala que este test fue elaborado con el Instituto Nacional del Deporte y un comité de expertos, por lo que su diseño “cumple con su objetivo, que es diagnosticar la condición física de sus estudiantes”. Agrega que estos resultados permiten “entregar herramientas a los docentes para reflexionar sobre las prácticas pedagógicas que se están llevando a cabo y así ir fortaleciendo las políticas públicas”.
A pesar de que las autoridades confirmaron que el menor no presentaba antecedentes que le impidieran rendir la prueba, a partir de este hecho se reactivó el debate en cuanto al diseño de esta medición.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario